sábado, 7 de mayo de 2016

Sesión 12

Escuchando los testimonios y experiencias de los demás catequistas, pude coincidir el algunas vivencias. A pesar de que yo soy estudiante y no trabajo, también me preocupa y afecta la situación económica de mi familia. Algunas veces no hemos tenido lo necesario para la comida del día y, a pesar de esto, el Señor nunca nos ha dejado sin comer, siempre ha habido gente generosa que nos comparte sus alimentos, o el Señor hace que rinda y multiplica lo poco que tenemos. Cuando pasa esto, recuerdo el pasaje de la Biblia que dice que si el Señor alimenta a las aves del cielo, cuánto más a nosotros que somos sus hijos. En esta y otras situaciones similares es donde más he experimentado la misericordia de Dios en mi vida.

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